Vanessa Castillo acupuntura para la mujer y fertilidad

Mi historia

Soy Vanessa Castillo y esto es She Space, un lugar que he creado para ti desde la pasión y el amor que siento por mi profesión para que, como yo en su día, tú también encuentres tu camino y, sobre todo, te encuentres a ti misma. Son muchos los factores y circunstancias que a menudo nos desconectan de nosotras mismas y de quienes realmente somos pero nuestra esencia, nuestro verdadero yo, está en nuestro interior y solo debemos aprender a detenernos y escucharnos para poder abrirnos a reconectar con nosotras mismas.

Estoy especializada en salud para la mujer desde el punto de vista ginecológico. Trabajo en fertilidad y en el proceso del embarazo pero también tengo pacientes que vienen por dolencias digestivas, malestar emocional, angustia o estrés… Y todo eso, tiene que ver con un desajuste de tu equilibrio interior que no te deja ser y brillar como eres realmente, porque la pérdida de la conexión con tu esencia no te deja ser tú misma.

Déjame que te cuente mi historia y ver si algo resuena dentro de ti...

Soy hija de un médico. Mi padre es pediatra. Desde pequeña, sentí siempre cierta presión en seguir sus pasos, y el proyecto parecía tener lógica pero en realidad ya quería trabajar la medicina desde otro ángulo. Barajaba la opción de Médicos sin Fronteras, de ejercer la medicina con valor y sentido auténtico para mí. En realidad, nada de lo que la perspectiva de la medicina que conocía encajaba conmigo.

La inquietud de no conectar verdaderamente con ese plan, me hizo decidirme en el último instante por la Ingeniería. No me gustó la carrera, viví aquellos años francamente mal pero sentía que no tenía alternativa y me sentía totalmente estancada en la vida. A pesar de todo, la terminé y trabajé en ello durante diez años hasta que mi cuerpo estalló. Caí enferma y aquél fue el punto de inflexión de mi historia.

Mi cuerpo me estaba enviando una señal de que la vida que llevaba no era realmente la mía.

La situación se me hizo del todo insostenible. Me sentía vacía, sentía que no estaba haciendo nada con auténtico sentido, con un valor real, simplemente trabajaba y ganaba dinero.

Me puse enferma, tenía el sistema digestivo totalmente desequilibrado y me sentía extenuada, sin fuerzas para nada, sin ganas de nada. Así estuve hasta que tomé la decisión de buscar ayuda y acudí a una sesión de acupuntura.

La primera sesión ya fue reveladora. Sentí muchas cosas fluir en mi cuerpo, salí de la consulta con una sensación de bienestar que no recordaba. Continué con el tratamiento y fue el punto de inflexión de mi vida, un gran descubrimiento que me llevó a encontrarme de nuevo, a volver a ser yo misma de verdad.

Curiosamente, ese momento coincidió con la finalización de mi trabajo en la constructora. Se acabó el proyecto y me despidieron. Y esa fue otra señal y decidí atender a mi auténtica voz interior. Estudié acupuntura y me enamoré completamente de la profesión. Tuve la inmensa suerte de empezar a trabajar en una clínica pionera en fertilidad.

Brooke Philips fue mi mentora, mi maestra. Trabajé para ella y su marido. Con ambos hubo siempre mucha conexión y gracias al trabajo que hice con ellos, me reencontré con mi verdadero ser, sentía que volvía a ser yo misma en plenitud.

Inicialmente no pensaba especializarme en fertilidad pero veía trabajar a Brooke en consulta y me apasionó ese mundo, me enamoré del todo de la especialidad y aposté por ello. Todo fue surgiendo de un modo orgánico y natural.

La acupuntura había llegado a mi vida, me devolvió el equilibrio interior y la conexión conmigo misma. Fue como volver a nacer.