Recibir ayuda

25.07.19 -

La independencia en la mujer es un halago. Poder gozar de ciertas oportunidades y vivir ciertas situaciones, es todo una realización personal. 

Hacer las cosas por una misma, no depender de nadie, ser capaz de evolucionar, crecer, avanzar sin necesidad de estribos, es algo que estamos ganando con el tiempo y espero que las mujeres continuemos en este rumbo.

Aunque sinceramente en este camino, yo, personalmente, me pierdo y lo veo turbio.

A veces, me ahoga pensar que tengo que hacer todo por mí misma, que pedir ayuda es un signo de fracaso y sobretodo me crea mucho rechazo propio. 

Me gusta no sentirme dependiente de nadie, aprender, desarrollarme por mí misma. Adoro estar sola, escribir, leer y estar en mis rutinas sin tener que organizarme con alguien.

¿Parece el plan perfecto, no? 

Pues muchas veces, esa sensación de ser tan independiente me pesa. Y si a eso le añades que soy terapeuta, cuando no me encuentro bien (en cualquier nivel), me cuesta horrores pedir ayuda, orientación u opinión. 

Siento que debo pulir mi concepto de independencia, una y otra vez, para entender que

 

la independencia y recibir ayuda: son compatibles

 

Y te aseguro que todos los pasos de mi vida en los que he aprendido muchísimo, han ido  acompañados de otras personas que me han ayudado y guiado.  

Y a pesar de ello, sentirme dependiente, muchas veces se convierte en sentir que estoy cediendo, que no me siento a gusto ni en sintonía pidiendo ayuda.

Por eso, a veces me veo que al recibir ayuda: 
  • Exijo resultados inmediatos, de un modo muy inconsciente
  • No entendiendo que el abordaje es complejo y no se trata de una pastilla o una sesión.
  • No queriendo hacer seguimiento por frustración, de sentir que es la misma emisora con la misma canción una y otra vez. Cuando en realidad sé que mi cuerpo me pide constancia, atención, ideas externas y modos distintos de entender mi cuerpo diferente al mía.

 

Es importante eliminar de la ecuación de la ayuda la exigencia.

Evidentemente que tiene que existir un compromiso, pero sobretodo sin abusar de la profesionalidad, del tiempo, de las expectativas. 

El profesional llega hasta un cierto lugar, durante cierto tiempo y el resto del camino hay que transitarlo sola hasta la siguiente parada. Pero ese tiempo debe existir.

Así, de este modo, con paciencia, confianza y escucha interna, puedo recibir ayuda desde un lugar mucho más femenino. Acorde con lo que soy y con mi realidad.

Así pues mi pregunta es:

¿cómo recibes tú la ayuda?

 

Respondiendo podrás averiguar qué tipo de expectativas existen y ver si claramente son viables o reales.

Si quieres recibir mi ayuda, te puedo atender en mi consulta de Barcelona, sólo tienes que pedirme más información aquí.

Y también puedes ver que tipo de ayuda te ofrezco aquí.

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