Leche sésamo negro

18.02.19 - ,

En una baja reserva ovárica, ante la aceleración del tiempo, hay que nutrir más que nunca y compensar cualquier acto que haga que las células se oxiden como por ejemplo el estrés, insomnio, malas digestiones o una alimentación desequilibrada.

 

Las pacientes se sorprenden cuándo pueden mejorar aspectos de su cuerpo a través de la alimentación, como en la baja reserva ovárica, en el tratamiento de la endometriosis o reglas dolorosas.

 

No hay que menospreciar el poder de los alimentos, pero tampoco hacerles responsables de toda la situación. Hay que encontrar un equilibrio: que te hagan sentirte bien, que te nutran y a la vez, que llevar este tipo de alimentación no añada más estrés.

Hay que ser realistas y no esperar hacer un cambio de estilo de vida en semanas o meses. Conlleva su tiempo.

En mi casa nunca nadie me enseñó a cocinar, de hecho, nunca se le dio una mínima importancia, aunque no por ello, se comía cualquier cosa o los platos eran poco elaborados. Se me inculcó que cocinar era parte de la existencia vital y para nada, era un acto de autoestima, por ejemplo.

Cuando viví sola, me di cuenta que no sabía absolutamente nada. No me gustaba cocinar, me daba mucha pereza, lo veía como un estorbo. Pero mi pareja, es un apasionado de la cocina. Le encanta dedicarle horas a hacer un plato, a ir a comprar, seleccionar alimentos, y luego comer sintiéndose satisfecho.

Mientras él cocinaba, desde la habitación, yo lo oía silbar, disfrutar, probando, testando y me sentía completamente inútil de no saber ni cocinar mi propia comida.

 

Después de un par de años, tuve que cambiar mi dieta por un tema de salud y aprender a cocinar ciertos alimentos muy distintos a los que estaba acostumbrada. Al principio me frustraba, nada me salía comestible.

 

Perseverar y tenerlo a mi lado, aprendiendo juntos, nos llevó, después de varios años, al estilo de vida que tenemos hoy. En el que nos sentimos a gusto, nos sale natural y sabiendo que cuando salimos fuera de casa, vamos a encontrar otro tipo de alimentación y no nos va a pasar absolutamente nada.

Y entender que toda la situación que tenemos puede cambiar delante de otras necesidades que tengamos. De hecho, sigue cambiando, evolucionando, aunque ahora no lo veamos cómo algo incómodo o forzado.

Y esto te lo explico ya que esta leche te puede parecer lo más extraño que has podido ver últimamente. Traspasa esa línea de creencias lentamente, intenta ir probando recetas sencillas, alimentos de temporada, fáciles de encontrar en herboristerías.

Las semillas de sésamo negro, las puedes encontrar en herboristerías, almacenarlas y usarlas durante bastante tiempo. Me parece un buen punto de partida.

 

El color negro, según la medicina china, tiene un poder antioxidante. Nos beneficia ante la contaminación, estrés o en el caso de una baja reserva ovárica.

 

LECHE DE SEMILLAS DE SÉSAMO NEGRO: 

– Dejar remojar 1 taza de semillas en agua durante al menos 8 horas. Luego escurrir.

– Poner en una batidora junto con 2 vasos de agua, 2-3 dátiles o 2 cucharas de sirope de arce. Le puedes añadir un poco de canela o vainilla. Batir durante al menos 1 minuto.

– Con una media o una bolsa para hacer leches vegetales poner toda la mezcla e ir filtrando en un bol.

– Guardar en un recipiente de cristal y tapado. Dura hasta 3 días en la nevera.

 

Si quieres trabajar más aspectos, además de la alimentación y tienes una baja reserva ovárica, el tratamiento que te ofrezco en  mi consulta en Barcelona se basa en un plan con una combinación de terapias como: la acupuntura, dietoterapia, recomendaciones de remedios y abordaje emocional. Me puedes contactar aquí