Sustitutivos al pan

30.03.20 -

Voy a explicarte cómo sustituir el pan, y lo más importante: por qué, cuándo y en quién es recomendado.

Para empezar, me gustaría decirte que todas tenemos una cierta adicción al pan. Su textura y alto contenido de carbohidratos hacen que sea difícil dejar de comer pan una vez que se ha comenzado.

Para averiguar si tienes una cierta dependencia al pan, puedes responder las siguientes preguntas:

  • ¿Tienes fuertes antojos por productos de pan (incluidos pasteles, pasteles, galletas y galletas)?
  • ¿Experimentas una compulsión por comer productos de pan en lugar de otras comidas?
  • ¿Te resulta difícil dejar de comer pan a pesar de sentirte llena?
  • ¿Experimentas una sensación de calma y bienestar después de comer pan?

Si has respondido que sí a alguna de estas preguntas, es posible que tenga una adicción al pan.

Ahora que has descubierto si eres o no adicto al pan, pasemos a la siguiente pregunta:

¿por qué es tan adictivo el pan?

 

Después de todo, ¿no está hecho de granos? ¿El pan no contiene fibra y carbohidratos saludables? ¿Cómo puede un alimento natural causar antojos a nivel de adicción en tantas personas?

Diferentes personas reaccionan al pan de diferentes maneras. Algunas pueden comer un panecillo o una rebanada de pan tostado y continuar su día sin ninguna repercusión.

Otras se obsesionan con el pan, y le sirve para calmar sus antojos.

Para el último grupo, el pan es tan adictivo como una droga. Cuando estas personas comen pan, sus cuerpos liberan demasiada insulina, también conocida como la “hormona del hambre”. La insulina estimula el apetito, lo que facilita comer en exceso.

¿qué desajustes puede provocar comer pan de manera incontrolada?

Con el tiempo, se puede desarrollar resistencia a la insulina. La resistencia a la insulina ocurre cuando el cuerpo de una persona deja de usar la insulina adecuadamente. Este mal funcionamiento hace que la glucosa, que normalmente alimenta los órganos internos, permanezca atrapada en el torrente sanguíneo.

Los niveles altos de glucosa en la sangre también provocan hambre, lo que hace que la persona anhele alimentos ricos en carbohidratos. Comer estos alimentos hace que el cuerpo libere e ignore más insulina, y luego los niveles de glucosa en sangre aumentan. Y, se genera un ciclo poco saludable.

Si además tenemos en cuenta el efecto psicológico de comer pan, un “alimento reconfortante” popular, es fácil ver por qué el pan es tan adictivo y a la vez, tan difícil de poder sustituir.

Los alimentos reconfortantes están fuertemente asociados con sentimientos de bienestar. Es por eso que tenemos “hambre” de alimentos ricos en carbohidratos, como el pan, cuando nos sentimos solas, estresadas, tristes o aburridas.

Es importante tener en cuenta que el pan integral no parece tener las mismas propiedades adictivas que el pan blanco ultra refinado. El cuerpo humano digiere el pan blanco muy rápidamente. No diferencia entre una rebanada de pan blanco y un trozo de pastel.

Ambos se descomponen en azúcar, lo que hace que los niveles de glucosa en sangre aumenten. Después de esta rápida digestión, la glucosa en la sangre se desploma rápidamente, provocando hambre y antojos “extras” de carbohidratos.

¿quién o cuándo se debería reducir su consumo? Situaciones:
  • sentirse siempre con hambre.
  • sensación de inflamación generalizada.
  • ansiedad, especialmente, por la noche.
  • en la búsqueda del embarazo.
  • Desajustes hormonales: endometriosis, síndrome de ovarios poliquísticos, quistes, o dolores de regla.

Estas 2 últimas situaciones, son de especial importancia ya que la insulina es una hormona y una situación de resistencia a la insulina es de vital importancia para asegurar un equilibrio hormonal y que el embarazo pueda suceder

Cómo sustituir el pan:

 

Siempre poco a poco.

Cualquier cambio que quieras hacer, te recomiendo hacerlo lentamente. No por ir más rápido, va a ser más efectivo. Quizás todo lo contrario y de golpe te veas comiéndote una barra entera de pan.

Cómo sustituir el pan: Primeros pasos
  • Reducir su ingesta a 2 por semana máximo y siempre pan integral del tipo que sea
  • Empezar a experimentar con otras formas de carbohidratos más ligeras (cómo esta receta que te he preparado)
  • Tomar tostadas sin gluten

Para ayudarte en este proceso te he preparado esta receta que te ayudará en tus desayunos o quizás meriendas.

He escogido las espinacas, ya que ahora, durante la primavera es un momento ideal para trabajar el hígado, así pues, en caso de que te encuentres en otra estación, puedes probar con otra verdura o hoja.

INGREDIENTES PARA LAS TORTITAS DE ESPINACAS

  • 1 taza de espinacas frescas
  • 2 huevos
  • 1 taza de avena sin gluten
  • 2 cucharas de semillas de chia o de lino (las de lino es ideal que esté trituradas)
  • 1/2 taza de agua
  • 2 cucharas de levadura nutricional o bien 1/2 cuchara de comino molido.
  • 1/2 cuchara de bicarbonato (si no tienes, no pasa nada)
  • Sal

 

PASOS

  • Colocar todos los ingredientes en un vaso para la batidora y batir todos los ingredientes
  • En una sartén, poner un poquito de aceite a fuego muy bajo. Cuando esté caliente, añadir una pequeña cantidad de la masa
  • Cuando empieces a ver unas burbujas, puedes darle la vuelta.

Siempre lo recomiendo acompañar con algún paté o hummus y yo además le he añadido brotes de remolacha que nos ayudan aún más con el hígado.

Espero que poco a poco, vayas abriéndote a otras formas de alimentos y a ser consciente de la dependencia emocional que tenemos por ciertos alimentos.

Para mí, es fundamental la alimentación por eso, pongo siempre mucho énfasis y en todas mis pacientes, hago recomendaciones al respecto. Si quieres visitarte conmigo e ir aprendiendo otras maneras de nutrirte, podemos hacerlo de una forma online, fácil, sin que importen las distancias. Más información aquí

Si quieres más recetas desde el punto de vista de la medicina china, puedes encontrarlas aquí

Foto de Joan Solanelles.